Imaginamos un mundo donde nadie quede excluido ni sea ignorado. Un mundo donde las personas con discapacidades no visibles sean reconocidas, respetadas e incluidas plenamente en todos los ámbitos de la vida. Un mundo con entornos accesibles, inclusivos y que brinden apoyo.  

Nuestra organización impulsa un cambio positivo al permitir que las personas con discapacidades no visibles, condiciones o enfermedades crónicas utilicen el símbolo del Girasol para indicar que pueden necesitar apoyo adicional, comprensión o más tiempo.  

Nuestro propósito

Transformar las interacciones cotidianas para las personas con discapacidades no visibles.

Nuestros valores

El Girasol es un símbolo poderoso de empoderamiento, respeto e inclusión para las personas con discapacidades no visibles. Creemos que todas las personas merecen moverse por el mundo con dignidad, respeto y apoyo, independientemente de si sus discapacidades son visibles o no.

Empoderamiento

Empoderamos a las personas.

  • Para quienes tienen discapacidades no visibles, el Girasol les permite desenvolverse en su entorno con confianza, eligiendo qué desean compartir o no sobre sus discapacidades, condiciones o enfermedades crónicas.
  • Para quienes trabajan en empresas comprometidas con el Girasol, este símbolo les brinda los conocimientos y la confianza para hablar sobre discapacidad y ofrecer apoyo respetuoso y no intrusivo a compañeros y clientes con discapacidades no visibles.

Respeto

Fomentamos el respeto en cada interacción que llevamos a cabo.

  • Este respeto incluye honrar cómo las personas con discapacidades no visibles eligen desenvolverse en el mundo, reconocer sus experiencias únicas y respetar su privacidad.
  • Defendemos la creación de entornos accesibles e inclusivos, asegurándonos de que los espacios públicos sean acogedores. Para nosotros, el respeto significa reconocer y valorar las elecciones, experiencias y derechos de cada persona.

Inclusión

La inclusión es la piedra angular del Girasol.

  • Celebramos la diversidad y trabajamos para crear entornos donde todas las personas—con o sin discapacidades visibles—se sientan bienvenidas, valoradas y apoyadas.
  • La inclusión va más allá de la accesibilidad: garantiza que todas las personas puedan participar plenamente en todos los aspectos de la vida.